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lunes, 26 de marzo de 2012

Sí, Ministro... Burocracia perenne

No se si os acordaréis de una serie fabulosa, creada por la BBC llamada "Si Ministro" y continuada después como "Sí Primer Ministro" son todo un compendio de la visión genérica y popular de una administración pública burocratizada. Son un ejemplo de muchos de los problemas que en mayor o menor medida se hacen patentes en toda gran organización que se precie, y en este caso concreto en la Administración Publica del Gobierno, durante el periodo de Thatcherismo que asoló el Reino Unido en la década de los 80 del siglo pasado (Es divertido eso de vivir entre siglos, y poder decir cosas como estas). 


La serie "Sí Ministro" (título original, "Yes Minister") es una comedia escrita por Antony Jay y Jonathan Lynn. Fue emitida por primera vez por la BBC, en sus canales de televisión y radio, entre 1980 y 1984, dividida en tres series de siete episodios cada una. Tuvo una secuela, titulada Sí, Primer Ministro (título original, "Yes, Prime Minister"), que se emitió entre 1986 y 1988. Con un episodio doble que unía ambas series llamado "Juegos políticos", en donde se contaba el ascenso hasta el 10 Downing Street por parte del ministro. En total la serie se compone de 38 episodios, de los cuales todos salvo uno tienen una duración de media hora. En España fue emitida en su momento por TVE, en La2, cuando aún tenía la mosca de TVE2.




"La regla fundamental de la City decía que si se es incompetente hay que ser honrado y si se es granuja hay que ser listo. El razonamiento en que se basa dicha máxima es que si eres honrado, los amigos corren a echarte una mano si metes la pata en tus transacciones. Y, a la inversa: si eres un granuja, nadie te hará preguntas mientras obtengas beneficios substanciosos. La empresa ideal de la City era aquella que demostraba al mismo tiempo ser honrada y lista, pero de éstas había escasez."

Los personajes centrales en “Sí, Ministro” corresponde a dos, al Ministro y al Secretario Permanente:


James Hacker, que tras ganar la elecciones por su circunscripción, espera ser nombrado Ministro de Agricultura, y es designado para la cartera de Asuntos Administrativos, cargo del que desconoce absolutamente todo, pero del que está dispuesto a cumplir las indicaciones de la Premier de recortar gastos e implantar una nueva ley conocida como "Gobierno Abierto" para hacer más transparente la gestión administrativa del mismo.... (Seguro que les suena de la actualidad actual) Pero, aún en su nuevo cargo, está más pendiente de su popularidad dentro del partido, y como ministro, que de las actividades del cargo.

Sir Humphrey Appleby es el Secretario Permanente del ministerio, cuyo objetivo es evitar que los ministros se entrometan demasiado en la labor de gobernar. Como máximo funcionario del departamento durante 25 años, les mantiene ocupados entregándoles montañas de papeles para firmar y manteniéndolos en la más profunda de las ignorancias sobre lo que sucede a su alrededor. De este modo intenta que los funcionarios puedan hacer y deshacer a su antojo y que nada cambie mientras le da al ocupante del sillón la sensación de que está haciendo algo de provecho. Con frecuencia debe acudir en auxilio del Ministro para salvarle de situaciones embarazosas. Y que con la implantación del "Gobierno Abierto" ve dificultada la acción de manejar al gobierno que desde el fucionariado resaliza, del que él es la cabeza visible, y con el cual ha obtenido gran multitud de menciones y gratificaciones.

La trama principal es la enconada lucha del Ministro por sacar adelante sus proyectos, al ser nuevo en el cargo llega con la ingenuidad de que será fácil. Pero pronto descubre que tiene que hacer frente a las tácticas dilatorias del Secretario Permanente. La clave la tenemos en una conversación que el ministro tiene con su predecesor en el cargo, al que saluda en la cafetería del Parlamento y que le informa de las cinco etapas de la Inercia Creativa del burocratismo, que ha aprendido durante su mandato y que os resumo, a continuación.


Primero el Alto Funcionario sostiene que la Administración está en los primeros meses y que hay una enorme cantidad de asuntos pendientes. Después si el Ministro insiste, le dice que comprende su buena intención: “ciertamente convendría hacer algo, pero ¿es este el camino indicado?

En caso de insistencia ulterior el Alto Funcionario cambia de terreno, del cómo al cuándo: “Ministro, este no es el momento conveniente por muchas razones”. Muchos ministros abandonan en esta tercera etapa, pero si no es así, se le dirá que existen dificultades técnicas, políticas o legales: “las dificultades legales son las mejores porque pueden ser absolutamente incomprensibles y eternas”, le dice su predecesor.

Como las primeras cuatro etapas han llevado tres años, la última consiste en declarar que, dada la proximidad de las elecciones, no es posible asegurar la aprobación del proyecto.


Jonathan Lynn, después de consagrarse en la televisión como guionista, quiso ser director y, con la fama obtenida en Inglaterra, se fue a Norteamérica y ha dirigido Monjas a la carrera (1990), Su distinguida señoría (1992), Mi primo Vinny (1992), Los codiciosos (1994) , El sargento Bilko (1996), No pierdas el juicio (1997), Falsas apariencias (1999), Power Rangers: La galaxia perdida (Serie de TV) (1999), Power Rangers a la velocidad de la luz (Serie de TV) (2000) , The Fighting Temptations (2003). El éxito de estas películas ha sido moderado. Lo cual demuestra que ha habido guionistas que se han convertido en directores de cine extraordinarios- como Billy Wilder- y otros excelentes guionistas han sido directores mediocres. Frank Capra cuenta en su Biografía que su guionista, Robert Riskin, quería co-dirigir sus películas, puesto que él era uno de los mejores guionistas de Hollywood. Capra se negó y a cambio, le ofreció ayudarle en cualquier película que quisiera dirigir. Riskin murió en 1955 sin haber obtenido un éxito como director. Y a la inversa, Capra no volvió a tener éxitos con sus películas- excepto ¡Qué bello es vivir!- cuando su guionista no fue Robert Riskin.

martes, 24 de enero de 2012

Sherlock

Recientemente han estrenado la nueva película de Guy Ritchie, la continuación de la anterior versión del detective más famoso de la literatura. Hablando de Sherlock Holmes, la versión de Guy Ritchie, es una adaptación de un cómic de Lionel Wigram, productor a la vez de la primera cinta… y que es a su vez, una adaptación de la obra clásica de Conan Doyle.. y que parece no gusta a los puristas de la obra (para aquellos que no lo hayan leído, las novelas de Doyle son un pestiño en toda regla… donde la famosa perspicacia del señor Holmes, no es más que la suma de una serie de casualidades Deus ex machina). Acerca del trabajo de Wigram aquí pueden leer una entrevista… En otro momento recomendaré la serie de TV ideada por Steven Moffart sobre el detective, que merece mucho la pena, sobre todo por el trabajo de su creador.

Coincidiendo con el estreno de la primera, la factoría de cine para consumir en casa The Asylum sacó su propia versión, con tintes catastrofistas y con dinosaurios sembrando el terror por el Londres victoriano. Pero ahora vayamos a lo importante… hablar del trabajo de The Asylum, factoría de vídeo de bajo presupuesto para rellenar estanterías de videoclub… (ahora que no va nadie). La principal virtud del trabajo de Asylum, es el ahorro de dinero, y buscar en IMDB cuales son los proyectos de las grandes productoras para los próximos meses, y sacar su propia versión rodada en dos semanas con actores de curriculums en blanco o con más deudas que Grecia. El uso de CGI de parvulario, y sobre todo reutilización de material (tanto fílmico como atrezo).

Pero, lo que hay que tener el cuenta, es que en verdad es una fabrica de grandes directores, pues solo alguien con talento puede salvar una de estas producciones. Trabajar entre guiones de medio pelo, actores con pocas ganas, rebuscar material de otras producciones y con la limitación de tiempo.. y sobre todo de dinero…. Y pese a ello, los hay que son capaces de convertir un esperpento mayúsculo es algo digerible y olvidable por igual. Pero sobre todo, algo que parece que en el mundo del cine la gente olvida, y es darle a la gente lo que quiere, eso si, en calidad “supermecados Dani”. Ver una película Asylum es perder una hora y media de tu vida, y ganar unas sonrisas y tener comentarios para la noche en el bar…. ver otro tipo de cine es perder hasta 3 horas y dar gracias a dios por no tener una pistola a mano. (¿Verdad señor Cristi Puiu?).

Ya que estamos hablamos de Holmes, lo de FilmAffinity es como ir a un casting para una película porno, y que te digan que no has sido elegido…..

Al más puro estilo The Asylum este artículo ha sido escrito reutilizando el texto de los comentarios que hice en otro blog... no podía ser de otra forma.

domingo, 15 de enero de 2012

Doctor Por Qué

Doctor Who se ha convertido en mi serie de TV favorita, para un fanático de la ciencia ficción como yo, y sobre todo de los viajes en el tiempo. Creo que es capaz de conjugar con gran acierto muchos temas y pese a ser una serie orientada al público familiar, tener un aspecto oscuro de seriedad que no la convierten en una pantomima.

No sé como llegue a descubrir (o a recordar) la nueva etapa ideada por Russell T Davies, supongo que sería por ese afán de aprovechar la línea de ADSL y cargar a la mula con todo lo que pudiera, y en aquellos tiempos (estoy hablando de mediados del 2006) había poco nuevo interesante. Después vinieron Lost y Galactica, pero como siempre el querido Doctor los ha superado y casi dejado en la cuneta.

David Tennant se apropió del Doctor, superó a su predecesor Christopher Eccleston (aunque siempre le tendré un cariño especial) y marcó un camino del que no se ha desmarcado Matt Smith. Este último creo que complementa perfectamente al undécimo doctor. La reencarnación de Smith, no sólo significó el adiós de Tennant como doctor sino el abandono del Davies que manejaba la batuta de la serie, creando arcos argumentales, casi entre lineas, durante las temporadas de episodios aparentemente inconexos. El acierto de Russel no fue sólo en elegir a un gran actor, sino ver el gran trabajo de Steven Moffat como guionista. Magnifico y fundamental su episodio "Blink", un gran saber de la mitología del Doctor y de los tiempos de narración. Un visionado obligatorio para guionistas. Moffat fue introduciendo personajes y situaciones... que más tarde el mismo volvería a utilizar y a ampliar al hacerse cargo de la serie.

Las dos últimas temporadas son un ejemplo de narración y de espectacularidad, es saber dar un giro sobre un giro y que nadie se extrañe, si no, todo lo contrario que te asombre y te enganche. La gran pregunta.... esa que deber ser silenciada y que parece va darle otra vuelta al mundo del Doctor...

Ahora que me ha tocado ser Master en la partida de rol de los viernes, he querido hacer vivir a los PJ las mismas sensaciones que nuestro querido Doctor. Un viaje de doble sentido con más de una vuelta a la historia... a ver que tal resulta mezclar Warhammer y un poco de las buenas historias del Doctor....

Doctor qué?